
Casa Orellana es ese rincón especial que no te puedes perder en Mairena del Alcor, situado en Diseminado Diseminados, 134. Este restaurante cuenta con varios espacios interconectados por un encantador patio central que incluye un bonito pozo, perfecto para disfrutar de la comida al aire libre o bajo la sombra. Ya sea en mesas altas, bajas o en la barra, aquí tienes opciones para disfrutar de un rato agradable con amigos o familia.
La oferta gastronómica es una delicia, con platos creados por los chefs Eduardo Vergara y Michel Reynaud que te harán agua la boca. Desde mejillones Tío Pepe hasta una exquisita costilla Black Angus cocinada lentamente, pasando por un delicioso tartar de atún rojo. Aunque las reseñas pueden variar, la propuesta de Casa Orellana siempre busca resaltar los sabores auténticos y la tradición. Ideal para vivir una experiencia gastronómica única en un entorno muy agradable.
Casa Orellana
Horarios Casa Orellana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–17:00 |
| miércoles | 9:00–17:00 |
| jueves | 9:00–17:00, 20:30–23:30 |
| viernes | 9:00–17:00, 20:30–23:30 |
| sábado | 9:00–17:00, 20:30–23:30 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Orellana
Dónde está ubicado el restaurante Casa Orellana
¡Hola, foodie! Si estás buscando un lugar donde comer bien, déjame contarte sobre Casa Orellana, un restaurante en Diseminado Diseminados, 134, 41510 Mairena del Alcor, Sevilla. No te miento si te digo que he salido de allí con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Hoy, siendo Miércoles de Ceniza, pude disfrutar de un menú que te dejará sin palabras!
Desde que llegamos, el personal fue súper agradable y profesional. El dueño, José, fue un anfitrión increíble, siempre asegurándose de que no nos faltara nada. Y hablemos de la comida, que eso es lo que realmente importa, ¿verdad? Empezamos con unos aperitivos: una ensaladilla de pulpo sobre un pan de gambas que estaba deliciosa, seguida de unas aceitunas gordales fritas que me sorprendieron gratamente. ¡Todo un acierto!
Después, un salmorejo con tomates asados al carbón que, te lo prometo, estaba INCREÍBLE. Y para el plato principal, no podía dejar pasar unos garbanzos con bacalao que eran ESPECTACULARES. Y como buen postre, una torrija de miel acompañada de espuma de vainilla y turrón que me hizo sentir en el cielo. Sin duda, un gran menú de Cuaresma en un lugar muy recomendable.
Y no creas que solo mi experiencia fue así. Un grupo de amigos también decidió dar una vuelta por Casa Orellana el 1 de enero y se quedaron encantados. La presentación de los platos era impecable y hasta tienen un menú infantil con mini pizzas y hot dogs. ¡Perfecto si vas con peques! Además, la terraza es muy bonita, ideal para disfrutar de una buena comida al aire libre.
Aunque me encantaría ver una carta de vino más amplia, no puedo quejarme. El servicio es excelente y los platos, de lujo. Desde el famoso tartar de atún rojo de almadraba hasta las croquetas melosas de buey zamorano, todo es un 10 en calidad y creatividad. Y por si fuera poco, el aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas libres, así que no tendrás problemas para llegar.
Así que ya sabes, si te preguntas dónde está ubicado el restaurante Casa Orellana, solo tienes que ir a Diseminado Diseminados, 134, 41510 Mairena del Alcor, Sevilla. ¡No te lo pierdas! ¡Te juro que lo disfrutarás!
Qué tipo de espacios ofrece Casa Orellana para sus comensales
¡Chicos, no puedo dejar de hablaros de Casa Orellana! Este sitio es un verdadero descubrimiento. Lo encontré a pie de la carretera Mairena-Alcalá y vi que estaba abierto de nuevo, así que no pude resistirme a probarlo. La terraza exterior es espectacular; ya la estoy anotando para volver a cenar con la familia. Imaginaros, unas cervezas frías y buena compañía al aire libre... ¡no tiene precio! Y si el clima no acompañara, no hay problema, porque el interior tiene dos salones con aire acondicionado y una acústica muy buena.
Sobre la comida, tenéis que probar las croquetas. ¡Son un auténtico espectáculo, de verdad, ríete de casa Ricardo! También me sorprendieron las aceitunas fórrales rellenas, que estaban para chuparse los dedos. Pero sin duda, las carnes a la brasa son lo más destacado del lugar. Cada bocado es como una fiesta en la boca. Además, el servicio es súper atento, así que no tendrás que esperar mucho para que te atiendan, ¡todo un lujo! En cuanto al precio, está entre 30 y 40 euros por persona. La calidad y la atención realmente lo valen.
Por otro lado, hay que ser justos, porque no todos los comentarios son tan positivos. He escuchado que hay quienes han tenido malas experiencias y dicen que la cocina y el servicio dejaban mucho que desear. La verdad es que, si el lugar no da la talla en cuanto a servicio y calidad, es una pena. Pero yo solo puedo hablar de mi experiencia, y puedo decir que en mi visita, la comida, el servicio y el ambiente estuvieron en un nivel de 5 estrellas.
Ahora, ¿qué tipo de espacios ofrece Casa Orellana para sus comensales? Pues, como os comenté, tienen esa hermosa terraza donde disfrutar del aire libre, y dentro, esos dos salones climatizados perfectos para resguardarse del calor o del frío. Además, el amplio espacio permite más de 20 plazas de aparcamiento gratuito, así que no tendrás que preocuparte por buscar dónde aparcar. En resumen, es un sitio súper completo para pasar un buen rato comiendo y disfrutando. ¡No puedo esperar para volver y seguir probando más cositas!
Cuál es la característica especial del patio de Casa Orellana
Y bueno, volviendo a Casa Orellana, definitivamente dejó mucho que desear en nuestra visita. Aunque tienen algunas reseñas brillantes, nuestra experiencia fue todo lo contrario. La comida llegó fría y tardó demasiado, y eso que la pedimos pronto, siguiendo la recomendación de la camarera. Pedimos carne y, oh sorpresa, no nos preguntó el punto de cocción, así que nos llegó cruda por dentro y quemada por fuera. Cuando la devolvimos, la trajeron demasiado hecha y dura, a pesar de que nos dijeron que era una carne blanda. ¡Menuda desilusión!
En cuanto al pulpo a la brasa, no estaba a la altura. Sabía más a quemado que a otra cosa, y las croquetas fueron lo único que se salvó... aunque también llegaron tardísimo y frías porque se equivocaron con el tamaño del plato. Y ni hablemos de los espetos, que estaban fríos y costaban más que en los chiringuitos. El servicio, a su vez, fue un verdadero desastre; sólo había dos camareras para una terraza llena, y eso se notó. Cuando nos trajeron la cuenta, la camarera nos advirtió de que revisáramos porque seguro que había errores. Y ¡sorpresa! Efectivamente, había.
Sin embargo, hay que darle su mérito al lugar: es bonito y tiene un ambiente agradable, aunque las sillas son un verdadero incordio. Son de jardín, lo que hizo que muchas personas mayores, y hasta algunos niños, tuvieran que comer de pie. Un panorama poco ideal, ¿no? En fin, no creo que regrese a repetir la experiencia. En todo caso, lo que más destaca del patio de Casa Orellana es su encanto y decoración, lo que realmente invita a disfrutar de un buen desayuno al sol. Definitivamente, para una buena tostada y café, parece ser un lugar idóneo. ¡Pero para cenar, yo buscaría otra opción!
Qué opciones de asientos disponibles hay en Casa Orellana
Como te iba diciendo, Casa Orellana es un lugar donde realmente se vive una experiencia gastronómica excepcional. Desde el momento en que entras, te reciben con una atención impecable y una sonrisa genuina que te hace sentir como en casa. El ambiente es increíble, cálido y acogedor, perfecto tanto si decides salir a cenar con tu pareja o si planeas una quedada con amigos. Cada rincón tiene su encanto, y la decoración te envuelve en un ambiente muy agradable.
Ahora, la comida... ¡madre mía! Se nota que aquí saben lo que hacen. Cada plato está lleno de sabores auténticos y bien equilibrados, de esos que solo puedes encontrar en un sitio que realmente cuida sus ingredientes. Te recomiendo las croquetas melosas de buey zamorano y el tartar de atún rojo de almadraba, de verdad, una maravilla. La carta de vinos te deja sin palabras, hay opciones para todos los gustos, así que seguro encuentras algo que te encante.
Y si vas con la familia o un grupo de amigos, no hay problema. El servicio es rápido y los camareros son súper amables, ¡te hacen sentir como una estrella! La comida está buenísima, especialmente las carnes; no te olvides de probar los costillares, están tan tiernos que se deshacen en la boca. ¿Te imaginas disfrutando de todo esto en una terraza decorada con luces? Esa fue nuestra experiencia, y estamos deseando volver.
En cuanto a la pregunta sobre los asientos, Casa Orellana tiene un montón de opciones, tanto dentro como fuera. Puedes elegir entre mesas cómodas en el interior o disfrutar del aire fresco en la terraza, donde realmente te sientes relajado. Y si llegas en coche, no te preocupes, hay muchas plazas libres y es gratuito, así que el aparcamiento no será un problema. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad de probarlo? ¡Yo no lo haría!
Quiénes son los chefs que crean los platos en Casa Orellana
La verdad, Casa Orellana es un sitio que bien merece una visita, sobre todo si te gustan las experiencias gastronómicas de calidad. El otro día, estuve disfrutando de una cena con amigos y, sinceramente, no puedo quejarme. La comida es espectacular y el servicio es impecable. Desde la primera mordida de los entrantes, supe que estábamos en un lugar especial. Es uno de esos restaurantes donde cada detalle cuenta y, de verdad, hacen magia con los ingredientes frescos. Además, el ambiente es encantador, perfecto tanto para una celebración como para una cena sin demasiadas pretensiones. Y no sé si lo mencioné, pero el equipo es increíblemente amable y atento; se aseguran de que tu experiencia sea memorable. ¡Sin duda, volveremos!
Ahora, no todo es perfecto y es justo mencionar que no todo el mundo tiene la misma experiencia. Hay quien ha señalado que los precios son un poco altos para desayunar. Por ejemplo, pagar 11 euros solo por unas tostadas con jamón y un café parece excesivo. Aunque entiendo que la calidad puede ser buena, no siempre se siente que valga tanto, especialmente si te quedas con un poco de hambre. Sin embargo, he escuchado que también tienen una carta extensa de desayuno con opciones como zumo de naranja natural y mermelada que han disfrutado otros comensales.
Por cierto, es inevitable hablar de las malas críticas. Un amigo me comentó sobre su experiencia en Navidad y la verdad es que no fue buena. Darte cuenta de que el servicio está a medio gas en un día tan especial puede arruinar cualquier comida. Algunas de las cosas que pidió no solo no estaban en su punto, sino que también se sintió un poco desilusionado, especialmente con un chuletón que les sirvieron. La falta de atención al cliente y las confusiones en los pedidos pueden hacer que la experiencia deje mucho que desear.
Y ya que estamos hablando de comida, ¿te has preguntado quiénes son los chefs que dan vida a los platos de Casa Orellana? Aunque no tengo todos los nombres, estoy seguro de que son apasionados de la cocina que saben cómo resaltar lo mejor de cada ingrediente. Esa atención al detalle y el enfoque en la calidad son lo que realmente marca la diferencia en este tipo de restaurantes. Es un lugar que puede sorprenderte tanto para un desayuno tranquilo como para una cena especial, ¡así que dale una oportunidad y cuéntame cómo te va!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Casa Orellana
Como te decía, Casa Orellana es un lugar que te deja sensaciones encontradas. La comida puede ser realmente deliciosa, y hay quienes disfrutan de esa experiencia gastronómica única. Las croquetas melosas de buey zamorano son un espectáculo; si eres fan de las croquetas, estas son imprescindibles. La ensaladilla también suele recibir buenas críticas, así que no dudes en pedírselas. He oído que aunque algunos se han quejado del servicio, hay momentos en que todo fluye y sientes que estás en un restaurante de 5 estrellas.
Sin embargo, no todo es perfecto. El servicio ha tenido sus altibajos y te puedes topar con camareros distraídos que no te miran a la cara cuando les hablas. Vaya que puede ser frustrante que se olviden de traerte la carta o que lo que pides nunca llegue. Hay quienes han tenido experiencias tan malas que juran no volver, especialmente después de que una de las encargadas se comportara de manera prepotente cuando se quejaron. Es un poco decepcionante, sobre todo porque la comida por lo general tiene buena pinta.
Ah, y no hablemos de los precios. Algunos platos pueden ser un poco caros para lo que ofrecen. Es cierto que hay parking y eso ayuda, pero cuando llegas y ves una simple salchicha de frankfurt a 9 euros, la decepción puede ser real. Al final, el total puede subir bastante si no estás atento. Así que, ya sabes, si decides ir, ve con la mente abierta, pero no esperes un lujo en el servicio.
Entonces, ¿cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Casa Orellana? Te diría que no te puedes perder las croquetas melosas de buey zamorano y la ensaladilla, que son las estrellas del lugar. Si estás buscando algo nuevo, prueba esos platillos, porque hay quienes aseguran que la experiencia culinaria te puede dejar con ganas de más, siempre y cuando el servicio esté a la altura.
Qué hace que la costilla Black Angus de Casa Orellana sea especial
Y después de nuestra experiencia en Casa Orellana, hay que decir que las opiniones son bastante variadas. Por un lado, hay quienes elogian el ambiente y la decoración del lugar; tiene ese toque acogedor que siempre es un plus. Sin embargo, nuestra comida dejó mucho que desear. La ensaladilla estaba rica, pero de lo que probamos, lo único que se salvó fueron unas pavías de corvina. Aunque no estoy muy seguro de si realmente eran corvina, porque el resto de los platos sonaba a decepción. Las croquetas parecían más bien albóndigas con una bechamel ligera y las mollejas de ternera se sentían duras y caras. ¡No hablemos del corte de ternera! Era como intentar morder un zapato, para ser sinceros.
No olvidemos el servicio, que tampoco brilló en nuestra visita. Aunque había un montón de camareros rondando, la atención en las mesas dejaba bastante que desear. Nos tocó pedir varias veces lo que necesitábamos y eso que no había tantos comensales ese día. De hecho, uno de los camareros derramó una cerveza sobre la silla de uno de nosotros y no se molestaron en limpiar. Para rematar, nos invitaron a los tres cafés al final, lo que fue un intento de compensar una experiencia muy insatisfactoria. Al final, la cuenta fue de 130 euros para cuatro, y la relación precio-calidad no se puede calificar como justificada.
Sin embargo, hay quienes tienen una opinión totalmente contraria. Muchos clientes destacan la comida de calidad y el servicio atento. Uno incluso mencionó que su sobrina va a hacer su comunión allí el año que viene, lo que habla de la confianza que tienen en el lugar. Además, el restaurante está totalmente reformado y con un montón de plazas para aparcar, por lo que ir con niños no es un problema.
Pero volviendo a la pregunta del millón: ¿Qué hace que la costilla Black Angus de Casa Orellana sea especial? Esa costilla tiene un sabor profundo que la distingue. Muchos la describen como tierna y jugosa, cocinada a la perfección, y es el tipo de plato que solo te deja con ganas de más, lleno de matices que no se encuentran en la mayoría de las carnes del mercado. Pero claro, necesitarían mejorar otras carnes para que todos los platos se mantengan a la altura. Si consiguen dar con el equilibrio en la cocina, Casa Orellana podría convertirse en una parada obligatoria. ¡Algo para lo que cruzamos los dedos!
Se puede disfrutar de la comida al aire libre en Casa Orellana
Te cuento que en Casa Orellana la experiencia puede ser un poco agridulce. Al llegar, me di cuenta de que el personal es super educado y amable, y sinceramente, se nota que hacen lo mejor que pueden, aunque a veces les falta un poco de profesionalidad. Pero, vamos, lo importante es que intentan agradar y ¡eso se aprecia! En cuanto a la comida, está bien, pero no es para quitarse el sombrero. Por ejemplo, el queso está muy bueno, pero al ser tan escaso, te deja con ganas de más para el precio que pagas. Las minicroquetas son una delicia, pero considero que son un pelín caras, ¿no? A veces parece que quieren ser un restaurante de más postín del que realmente pueden dar.
Lo que sí me sorprendió fue que cuando se nos sirvió pescado que estaba en mal estado, lo retiraron sin chistar, lo cual habla bien de su atención al cliente. Quisieron compensarnos con unos postres y chupitos, y aunque al final te sientes agradecido por el gesto, lo ideal sería que eso no llegara a la mesa en primer lugar. De todas formas, pienso volver en un tiempo, porque hay que dar opciones a quienes persisten y tratan de mejorar.
Pero ¡espera! No todo fue así, porque también leí opiniones impresionantes sobre Casa Orellana. Hay quienes le dan 5 estrellas y cuentan que el servicio fue espectacular y absolutamente atento. La comida, desde el pan recién horneado hasta los postres, les dejó boquiabiertos. El ambiente, cálido y elegante, parece ideal para cualquier ocasión especial.
Y si te preocupa dónde comer al aire libre, la buena noticia es que sí, Casa Orellana tiene una zona exterior que es perfecta para esas noches de verano. Las reseñas comentan que el lugar es amplio y cómodo, así que no tendrás problemas para disfrutar de una cena al fresquito mientras degustas una buena carne, como esas croquetas de guiso de rabo de toro que son un espectáculo. ¡Definitivamente vale la pena probarlo!








