
En Cantalobos, ubicado en la Calle San Jacinto, 12B de Sevilla, te espera una experiencia gastronómica única que respira historia y tradición sevillana. Este restaurante se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan disfrutar de unas tapitas innovadoras en un ambiente moderno y acogedor. Aunque no sea el lugar más tradicional de la ciudad, su variedad de platos y su atención al detalle aseguran que cada bocado sea una delicia que dejará huella en tu paladar.
No puedes perderte el famoso foie gras con huevos rotos, las irresistibles croquetas y las clásicas patatas bravas que te harán querer volver una y otra vez. Además, si vas con un grupo, ¡perfecto! Tienen opciones ideales para reuniones o celebraciones, así que reserva tu mesa y disfruta de una comida en el corazón de Triana, el barrio más emblemático de Sevilla. ¡Te va a encantar!
Horarios Cantalobos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 8:30–23:30 |
| sábado | 8:30–23:30 |
| domingo | 8:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cantalobos
Dónde se ubica el restaurante Cantalobos
¡Hola a todos! Quería hablarles de un lugar que he descubierto en Sevilla. Se llama Cantalobos y está en C. San Jacinto, 12B, 41010 Sevilla. Si alguna vez te encuentras en el barrio de Triana, ¡tienes que hacer una parada aquí! Empezamos nuestro día desayunando y fue una experiencia de 5 estrellas, en serio. ¡Todo estaba delicioso!
El ambiente en Cantalobos es genial. Tienen mesas tanto en el interior como en la terraza, donde puedes disfrutar de una buena vista de la calle. Nos pedimos el desayuno de la casa y, créeme, no podríamos haber tomado una mejor decisión. La tostada con aceite, tomate y jamón ibérico estaba de rechupete, acompañada de un café espresso y un zumo de naranja fresquito. Lo mejor de todo es que el desayuno fue super abundante y sabroso. ¡Nos quedamos encantados!
Pero no solo hacen desayunos. Si decides ir a almorzar o cenar, también tienen unas tapas increíbles, además de carnes, paellas, buñuelos y tortillas. Una vez, probamos las gambas que estaban para chuparse los dedos, y sinceramente, la comida siempre estuvo a la altura. ¡Es un sitio donde la comida nunca decepciona!
Y no puedo olvidarme de mencionar al personal. Juan y Julis son simplemente geniales. Siempre tienen una sonrisa y te hacen sentir como en casa. El servicio fue rápido y atento, lo que siempre suma a la experiencia. Y lo mejor, ¡los precios son muy buenos! A veces uno se pregunta si todo esto es posible, pero en Cantalobos, lo es. Así que no dudes y lánzate a probarlo.
Entonces, para aquellos que se lo pregunten, Cantalobos se ubica en C. San Jacinto, 12B, 41010 Sevilla. Da un vistazo a este rincón especial y disfruta de una comida buenísima en un ambiente acogedor. ¡Te lo recomiendo al 100%!
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Cantalobos
Siguiendo con lo que te contaba, hay que mencionar que Cantalobos en C. San Jacinto, 12B es un sitio que se lleva 5 estrellas por una razón. La comida es simplemente increíble, y eso se refleja en los platos que sacan a la mesa. Chiki, la camarera que nos atendió, fue un auténtico lujo. Nos hizo sentir como en casa y tener esa atención tan personal realmente marca la diferencia. Si vas, no te pierdas la espuma de Nutella; es una pasada y el final perfecto para una comida fantástica.
Recuerdo que, cuando estuvimos allí, también probamos el arroz meloso de gamba roja y ¡madre mía! Es de esos platos que te quedas pensando en ellos días después. Me había quedado con un buen sabor de boca por el trato recibido y la calidad de lo que comí. El precio, por cierto, se mueve entre los 30 y 40 € por persona, que sabes que vale cada céntimo. Todo el mundo en nuestra mesa coincidió en que la comida y el servicio estaban más que a la altura, así que lo recomiendo al 100%.
Una anécdota divertida fue que, justo antes de entrar, pasamos un rato por la zona peatonal de Triana y, como no llevábamos reserva, tuvimos que buscar un sitio. La carta de Cantalobos nos atrapó al instante. Cuando entramos, el interior estaba a tope, pero la suerte estuvo de nuestro lado y conseguimos mesa en la terraza, aunque hacía un poco de frío. La decoración del lugar es bonita y acogedora, así que el ambiente vale la pena, aunque un detalle a mejorar sería que había algunas estufas apagadas ese día, pero eso no nos impidió disfrutar destapando unas tapas que, en su mayoría, estaban bastante buenas.
Cantalobos ofrece una experiencia gastronómica completa. La combinación de un servicio atento, comida deliciosa y un ambiente acogedor lo convierten en un lugar ideal para disfrutar de una buena comida en compañía. Y si quieres algo diferente, ¡el postre de espuma de Nutella es algo que no puedes dejar pasar! Así que ya sabes, si te apetece un plan típico sevillano con un toque moderno, tienes que darle una oportunidad a este restaurante. ¡Te va a encantar!
Qué destaca de la historia y tradición del restaurante
Y hablando de Cantalobos, ¡vaya mezcla de opiniones he escuchado! Por un lado, hay quienes alaban el lugar como un sitio agradable para desayunar. La camarera Beatriz destaca en la atención al cliente, ¡y vaya que se nota! Si estás por allí, no dudes en pedir una tostada pequeña que, aunque no sea enorme, tiene un buen precio para lo que suele ser Sevilla. El servicio es rápido y atento, lo cual siempre se agradece, ¡limpiando de un plumazo las malas recensiones!
Pero ya hablando de la comida en general, hay algunos platos que no te recomiendo para nada. La presa con jamón y yo no nos llevamos bien, sobre todo porque parece que usan el mismo tipo de corte para ambos, es decir, poco atractivo. Y no hablemos del café... uff, pésimo. ¡Qué mal rollo gastar 7 euros en una torrija y sentirte como si te hubieran tomado el pelo! De verdad, ¿no han inventado aún algo para servir con una mano y no estar haciendo malabares? Definitivamente, yo no volvería a cometer ese error.
Sin embargo, la historia del restaurante es bastante interesante. Cantalobos se ha ganado su popularidad en Sevilla no solo por sus deliciosos platos, como las croquetas de jamón, que son espectaculares, sino también por el buen ambiente familiar que se respira en su interior. El trato que brindan los camareros como Poli y José ha hecho que muchos regresen una y otra vez, convirtiéndose en parte de la rutina de los locales. Aunque hay críticas, la capacidad de adaptarse y ofrecer alternativas que alegran la comida en familia ha sabido captar la esencia de lo que muchos buscan al visitar este encantador rincón en Sevilla. Hay que destacar realmente que, a pesar de las recomendaciones y de las críticas, el sitio tiene su magia que muchos parecen disfrutar. ¡Así que a explorar se ha dicho!
Cuáles son algunos de los platos innovadores que se pueden encontrar en Cantalobos
La otra noche me dejé caer por Cantalobos, en la C. San Jacinto, 12B, 41010 Sevilla, y, sinceramente, ¡fue una experiencia que no esperaba! Desde el momento en que llegamos, el ambiente nos envolvió. El local tiene ese toque acogedor que te hace sentir como en casa, perfecto para disfrutar de una buena comida. Y ni hablar del servicio, que es de 10. Los camareros, en especial Bea y Enrique, son súper amables y atentos, lo que siempre es un plus.
Hablemos de la comida porque, ¡madre mía! Pedimos las croquetas de boletus y, como se dice, son simplemente espectaculares. Cada bocado es un abrazo cálido que te hace reflexionar sobre la grandeza de la gastronomía. También pedimos ensaladilla rusa y unas gyozas de pato con verduras que estaban a otro nivel. Si tienes antojo de algo espectacular, no te olvides de probar la sartén de chipirones. Todo estaba tan rico que nos resulta difícil mencionar un solo plato que destaque sobre los demás.
El precio por persona ronda entre 20 y 50 €, dependiendo de cuánto te animes a probar, pero te diré que vale cada céntimo. La calidad de la comida es excelente, y si consideras que el servicio es ágil y siempre con una sonrisa, te da más razones para volver. ¡Definitivamente un sitio que recomiendo!
Sin embargo, si decides ir a desayunar, asegúrate de elegir bien. Mi experiencia no fue la mejor; la tostada de aguacate y salmón fue una decepción por su precio y tamaño. Pero hablando de la cena, aquí los platos innovadores brillan. Además de los clásicos, en Cantalobos también hay opciones más creativas como el entrecot, preparado en su punto, y su famosa tortilla de patata, que se deshace al cortarla, ¡perfección pura! Así que, ya sabes, si quieres una cena increíble y no te importa dejar un poco de espacio para el postre, ¡Cantalobos es tu lugar!
Qué ambiente se puede esperar al visitar el restaurante
Y volviendo al tema de Cantalobos, ¡qué buenísimo que estuvo todo! Estuvimos un grupo de amigos probando diversas tapas y no puedo dejar de mencionar a nuestra camarera Beatriz, que era una auténtica joya. Su atención fue increíble, super servicial y siempre con una sonrisa. La calidad-precio es de las mejores que he visto en Sevilla, y el mollete de calamares... ¡Madre mía, una delicia!
No sé si os lo había contado, pero al día siguiente decidimos repetir porque nos quedamos tan contentos. Esa vez probamos varios platos recomendados por Elisa, la chef. Todo estaba exquisito y de verdad que salimos con el estómago más que lleno, pero también con ganas de más. Además, el ambiente es tan acogedor, que te hace sentir como en casa. Sin duda, es de los mejores lugares para comer en Triana.
Y para los que queréis un lugar tranquilo y agradable, Cantalobos es perfecto. El servicio es de primera, muy cordial y amables. Cada vez que preguntamos algo, nos atendieron con una sonrisa, lo cual siempre se agradece. La comida, sin duda, está a otro nivel, y eso es algo que no se puede negar.
Si pensabais ir con pareja o con amigos, tengo que decir que el ambiente en general es bastante acogedor y relajante. Perfecto tanto para una cena romántica como para una buena charla entre amigos. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de una experiencia de 10, Cantalobos debe estar en vuestra lista. ¡Y sí, repetiría sin ninguna duda!
Por qué se considera a Cantalobos un punto de encuentro en Sevilla
Si estás buscando un lugar donde la comida y el servicio se combinan a la perfección, Cantalobos es el sitio ideal. Cada vez que voy, salgo encantado, y esta vez no fue la excepción. Desde el momento en que llegamos, la atención de Beatriz y Enrique fue simplemente excepcional. Nos recomendaron probar el arroz meloso de gamba roja, que te juro que es de otro mundo. Entre amigos, nos hicimos eco del mismo consenso: ¡muy rico y lleno de sabor!
Además, si todavía tienes un rinconcito libre, no puedes pasar sin probar la tarta de queso. Espectacular, de verdad. En una de nuestras visitas, no solo disfrutamos del arroz, sino también del presanito y, por supuesto, de esos buñuelos de bacalao que parecen sacados de un sueño gastronómico. La verdad es que cuesta salir de allí sin hacer una reserva para la próxima semana. ¿Y el precio? A partir de 30-50 € por persona, te llevas la mejor experiencia.
Hablando del ambiente, el lugar es súper acogedor y relajado. Ideal para una cena en buena compañía. Es allí donde Mari Carmen y José Antonio te hacen sentir como en casa, siempre atentos y con una sonrisa. Aunque, la única pega que podríamos poner es que las gambas al ajillo pueden ser un poco escasas para el precio, pero con el trato que recibes, eso se olvida rápidamente.
Entonces, ¿por qué se considera a Cantalobos un punto de encuentro en Sevilla? Por la calidad de su comida, el cariño que ponen en el servicio y ese ambiente único que hace que te sientas a gusto desde el primer momento. Si no has pasado por ahí aún, ya estás tardando. ¡Corre la voz y no te lo pierdas!








