
Si andas por C/ San Jacinto nº 35 en Sevilla y te da hambre, no te puedes perder el Rico - Rinconete y Cortadillo. Este lugar tiene una propuesta deliciosa que mezcla tradición y modernidad, con platos como huevos eco fritos en perol con ajo confitado que hacen que te enamores de la cocina sevillana de nuevo. Además, su salmorejo de mango con espuma de huevo frito y plátano macho es pura creatividad al paladar.
Pero eso no es todo, su carta está repleta de opciones irresistibles, como las bravas Rinconete con salsa huacaina y las sabrosas empanadas criollas de ternera. Y si te gusta el mar, ni hablar del tataki de atún y huevas de mújol. Con varias reseñas que le dan una nota de 4,3 sobre 5, está claro que es un lugar que vale la pena visitar. ¡Así que no dudes en reservar y probar todo lo que este sitio tiene para ofrecer!
Horarios RICO - Rinconete y Cortadillo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| martes | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación RICO - Rinconete y Cortadillo
Dónde se encuentra el restaurante Rico - Rinconete y Cortadillo
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de una buena comida en Sevilla, no podéis perderos Rico - Rinconete y Cortadillo. Me he pasado este fin de semana con mi pareja y la experiencia fue de 10. Desde que llegamos, Emma nos trató genial y Elisa, que también nos atendió, fue súper educada y atenta. La comida estaba riquísima y la mejor parte fue disfrutar de la terraza, que tenía un ambiente increíble. ¡Volveremos sin duda!
Hablando de la comida, os cuento que todo lo que probamos estaba exquisito. Las patatas bravas son un must, aunque, por si acaso, ¡avisad a los que no aguanten un poco de picante! También nos lanzamos con el risotto de calabacín y la pluma, que estaban para chuparse los dedos. El servicio fue súper rápido y el ambiente, perfecto para una comida en buena compañía. Un 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente.
No os preocupéis si no conocéis el sitio; es un encanto, con decoración muy bonita, aunque le vendrían bien algunas plantas naturales para darle un toque extra. Pero, la verdad, está todo muy limpio y cuidado. Es un lugar recomendable para cualquier ocasión, ya sea una celebración especial o simplemente para un buen almuerzo. La carta está adaptada a platos sencillos, pero con el sabor que hace que valga la pena.
Y para los que os lo preguntáis, Rico - Rinconete y Cortadillo está ubicado en C. San Jacinto, 35, 41010 Sevilla. Si decidís ir, ¡reservad por teléfono! A veces el aparcamiento puede ser un poco complicado, pero ya veréis que merece la pena. ¡Así que animaros y disfrutad de esta joyita en Sevilla!
Qué tipo de cocina ofrece el Rico - Rinconete y Cortadillo
Y bueno, si hablamos de la localización, el Rico - Rinconete y Cortadillo está en un sitio que no se puede superar. En C. San Jacinto, 35, 41010 Sevilla, tiene un ambiente muy agradable que te hace sentir como en casa, perfecto para cualquier ocasión. La terraza con estufas y sillas cómodas es definitivamente el lugar ideal para relajarte con amigos mientras disfrutas de una buena comida. ¡No hay nada como comer al aire libre en Sevilla, verdad?
La comida en general está muy buena, aunque tiene sus altibajos. Por ejemplo, pedimos unas alcachofas, y aunque la salsa que las acompañaba estaba de lujo, la alcachofa en sí no tenía mucho sabor. Quizás el rebozado le restó un poco de carácter. Pero ojo, el risotto de calabacín nos dejó muy satisfechos, estaba en su punto y eso no es fácil de encontrar. En cuanto a las patatas bravas, tengo que decir que no valen mucho la pena; son simplemente patatas fritas con salsa. Pero las pizzas son otro tema: la masa crujiente se roba el show, y la calzone es sencillamente gigante y deliciosa. ¡Eso sí que es un plato para compartir!
Sobre el servicio, la experiencia puede ser un poco irregular. Los camareros son agradables, pero en días de alta demanda se nota la falta de personal en la terraza. Una sola persona para atender todo ese espacio puede ser abrumador. Aunque, en general, son buenos, no hay duda de que regresaré por esa pizza. Siempre hay algo en su menú que llama.
Hablando de la cocina que ofrecen, se puede decir que es una mezcla de platos clásicos con un toque original. Encontrarás de todo un poco, desde pastas como lasañas y risottos, pero también platos más españoles como el ajo blanco de pistacho, y por supuesto, las croquetas y las patatas bravas que son un clásico. Así que, si te gustan las cosas ricas y bien presentadas, este es tu sitio. ¡No dudes en probarlo!
Cuáles son algunos de los platos destacados mencionados en el artículo
Y bueno, si no has visitado RICO - Rinconete y Cortadillo en la Calle San Jacinto, 35, te estás perdiendo algo muy especial en Triana. Este restaurante lo tiene todo: comida con 5 estrellas, un ambiente increíble y un servicio realmente profesional. Te encontrarás un lugar muy acogedor que combina perfectamente la modernidad y la tradición, haciendo que la experiencia de comer ahí sea memorable. ¡Nada que ver con esos bares de toda la vida que, a veces, pueden ser un poco monótonos!
Uno de esos platos que, de verdad, debes probar es el gazpacho de mango. No puedo describirlo sin que se me haga agua la boca; es una combinación de sabores espectacular. Y si te decides por la lasaña de gallina, prepárate, porque está tan sabrosa que te hará replantearte cómo has vivido sin ella hasta ahora. También me encantó el tartar de atún, fresco y bien presentado, perfecto para esos días en los que quieres algo ligero pero lleno de sabor. La atención es casi comme dans un restaurant de lujo; las camareras son súper atentas y, lo mejor, la encargada es realmente amable, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Además, los precios son asequibles comparados con la calidad que ofrecen.
Si buscas un sitio para cenar, te cuento que el ambiente es ideal para una salida con amigos o una cena romántica. Lo último que probé fue el ajoblanco de pistacho, que es una delicia. Te aseguro que la textura es diferente a todo lo que has probado, con esa mezcla de fina densidad que lo hace perfecto. Y aunque las patatas bravas estaban un poco secas para mi gusto, la presentación de otros platos como las alcachofas confitadas o el calzone definitivamente compensa. El servicio es rápido y todo es muy agradable, así que te aseguro que cada visita valdrá la pena.
Por si te estás preguntando, algunos de los platos destacados que encontrarás en RICO son el gazpacho de mango, la lasaña de gallina, el ajoblanco de pistacho, y las alcachofas en tempura con crema de payoyo. Estos sabores potentes y la presentación cuidada hacen que quieras volver por más. Así que ya sabes, si visitas Sevilla, no dejes pasar la oportunidad de disfrutar de esta joyita en Triana. ¡Te encantará!
Qué ingredientes tiene el plato de huevos eco fritos
Siguiendo con lo que te conté, ¡de verdad que RICO - Rinconete y Cortadillo está en la lista de lugares que no te puedes perder en C. San Jacinto, 35, 41010 Sevilla! Aunque no te vayas a llevar el premio al mejor restaurante de tu vida, es sin duda uno de los mejores para comer en San Jacinto, especialmente si estás cerca del Puente de Triana. La zona siempre está repleta de gente, tanto vecinos como turistas, así que encontrar un sitio donde comer bien es un verdadero hallazgo.
Los platos son pequeños, pero, para ser sinceros, la relación calidad-precio es un acierto. Pedimos varias cosas y, aunque íbamos con expectativas altas, algunas de ellas nos dejaron gratamente sorprendidos. La ensaladilla de gambas fue un win total y las croquetas de gambas al ajillo se deshacían en boca. Pero, sin duda alguna, el tartar de atún con pistacho fue lo más top; ese toque picante lo hacía aún más especial. Las patatas bravas eran completamente distintas a las que has probado antes, ¡espectaculares! Y la carrillera, con esa salsa barbacoa y el chip de plátano, fue toda una sorpresa. Ah, y no puedo dejar de mencionar la lasaña de ají de gallina, ¡qué delicia! Eso sí, nos quedamos con las ganas de probar los huevos rotos, que tenían una pinta increíble. Volveré solo para eso y para el salmorejo de mango, ¡y el ajoblanco con pistacho!
Una cosa curioso que notamos fue que no podías pedir una ración de croquetas combinando las dos especialidades que tienen en carta. Un poco raro, la verdad, pero el personal era todo dulzura... aunque algo despistado. La atención fue amable, pero no se notó que estuvieran muy avispados en general. Éramos cuatro y, ¡sorpresa!, pagamos solo 24€ por persona; una ganga para lo que comimos. En resumen, el servicio tuvo un 3, la comida un 4 y el ambiente, un 4 también.
De otro lado, si decides dejarte llevar por un buen plato de huevos eco fritos, te cuento que llevan huevos de gallinas criadas en libertad, espinacas frescas y un toque de chorizo que les da un puntito único. Aunque no los tuvimos en nuestra visita, suena que podrían ser el complemento ideal para una buena comida. ¡Tendrás que probarlos cuando vuelvas!
Cómo se describe el salmorejo de mango que ofrecen en el restaurante
Y ya que estamos hablando de RICO - Rinconete y Cortadillo, ¡no puedo dejar de mencionar lo bien que se come ahí! La verdad es que, por fin, me vuelve a sorprender la cocina. ¡Qué rico! Las alcachofas en tempura con payoyo son una delicia extraordinaria. Todo lo que hemos probado ha sido un verdadero acierto; desde el ceviche riquísimo que te deja con ganas de más, hasta las tapas que, sinceramente, tienen una buena cantidad y una elaboración que se nota. El servicio es correcto y amable, lo cual es un plus. El ambiente es tan agradable que simplemente no querrás irte, así que si estás por Triana, este restaurante es un must.
Ay, Manuel, el camarero, se merece un 10 de 10 por el servicio que nos dio. Fue super atento en todo momento y nos hizo sentir como en casa. Tenéis que probar el risotto, las croquetas de ternera y, de postre, no olvidéis pedir la torrija. La combinación de sabores y la calidad de la comida es algo que simplemente no se puede pasar por alto. En general, la comida tiene una puntuación de 5, y el servicio no se queda atrás, también merece un 5. Así que, si buscas un buen lugar para comer en Triana, ya sabes a dónde ir.
Y qué decir de sus papas bravas. Para mí, son las mejores que he probado jamás, con un toque picante que te hace decir '¡wow!'. La masa de las pizzas es buenísima, y el trato de todo el personal hace que la experiencia sea impecable. Si pasas por allí, de verdad, haz una parada y pruébalo, ¡no te arrepentirás! Aunque te advierto, aparcar en la zona puede ser un desafío, así que prepárate para dar unas vueltecitas.
Ah, y si te gusta el salmorejo, no te puedes perder el salmorejo de mango que ofrecen. Es una versión más fresca y exótica del clásico, con un sabor que realmente sorprende y es perfecto para esos días calurosos en Sevilla. El dulzor del mango combina a la perfección con la cremosidad del salmorejo, ¡es una experiencia que deberías regalarte!
Qué son las bravas Rinconete y cómo se sirven
Así que, nada, que te cuento un poco más sobre RICO - Rinconete y Cortadillo en Sevilla. Ya me imagino que estás pensando que es otro gastrobar más y, bueno, un poco sí, pero hay que reconocer que la comida está bastante buena. Aunque, te voy a ser sincero, el servicio dejó bastante que desear. Tuvimos que esperar dos horas para comer, y eso que el lugar no estaba lleno. Casi cancelamos unos platos que se hicieron esperar eternamente. Pero, eh, al menos nos invitaron a un chupito por la tardanza. Me pregunto si lo hacen con todos o solo para salvar el pellejo. No creo que vuelva, la verdad.
Por otro lado, hay algunas cosas a resaltar. El ambiente es agradable, sobre todo si comes en la terraza. Si vas en buena compañía, puede que la espera se te haga menos pesada. Nos recomendaron la lasaña de gallina y, efectivamente, está muy buena, así que si te animas a ir, asegúrate de pedirla. Aunque, por otro lado, las patatas bravas... bueno, estaban ¡bañadas en salsa! No es lo que esperas de unas bravas de calidad. A lo mejor la próxima vez solo pido croquetas, que aunque eran un poco pequeñas, estaban muy ricas.
Hablando de platos recomendados, no puedo dejar de mencionar el salmorejo de mango. Espectacular, ¡de verdad! Ideal si estás buscando algo refrescante para compartir. Y ni te digo de los gnocchi de gorgonzola, que fueron un acierto rotundo. Si te va el dulce, no te saltes la tarta de chocolate, esa sí que está de 10.
Y bueno, para los que se preguntan, ¿qué son las bravas Rinconete y cómo se sirven? Básicamente, son como cualquier brava tradicional, pero a estas les han dado su toque especial, aunque llegó con una salsa que opacó un poco el sabor de las papas. Si te gustan las bravas, quizás quieras probarlas, pero también hay que considerar que hay otras opciones en el menú que pueden ser más seguras. A veces es mejor ir con la intuición, ¿no crees?
Qué tipo de empanadas se pueden encontrar en el menú
Y ya que estamos hablando de Rico - Rinconete y Cortadillo, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos trataron. Desde el momento en que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. La atención fue de 10, y como guinda del pastel, nos pusieron una tapa de entrante gratis, lo cual siempre es un detallazo. El ambiente era súper agradable, ideal para disfrutar de una buena cena después de pasear por Sevilla. A veces, esos pequeños gestos hacen la diferencia, ¿verdad?
La comida tampoco decepcionó. Probamos varias tapas que eran como medias raciones, así que con tres tapas entre los dos quedamos más que satisfechos. El salmorejo de mango fue un poco intenso para nuestro gusto, pero el ajo blanco estaba para chuparse los dedos. Y claro, la ensaladilla de gambas fue otro de esos platos que nos hizo sonreír. Todo con un precio muy asequible, entre 10 y 20 euros por persona, y por la calidad, realmente vale la pena.
No me olvido del pulpo a la brasa, que también lo probamos y estaba en su punto justo. Aunque el risotto lo encontramos un poco crocante, a mí me gusta así, así que no hay quejas. Además, el servicio de pan y picos con un poco de ajo blanco y aceitunas de cortesía es un detalle que suma mucho. Sí, tal vez los precios sean un pelín más altos que en otros lugares, pero realmente la calidad de la comida y la atención compensan.
Hablando de platos, si te preguntas qué tipo de empanadas puedes encontrar en el menú, hay opciones variadas y bien elaboradas. Nosotros no nos decantamos por ellas esta vez, pero se dice que tienen empanadas de carne y también de trufa, ¡una combinación bastante interesante! Seguramente las probaré en mi próxima visita. En resumen, ¡definitivamente volveremos a Rico - Rinconete y Cortadillo!
El restaurante ofrece opciones de mariscos
Y, por cierto, si estás buscando un lugar que te deje con ganas de más, RICO - Rinconete y Cortadillo es una joya escondida. Desde que entras, el ambiente te atrapa. Hablando de la comida, ¡espectacular no se queda corto! Todo lo que pedimos estaba buenísimo y esos sabores, créeme, eran únicos. Cada plato tiene su propia personalidad, y se nota que hay mucha creatividad detrás.
Y si pensamos en las cantidades, la verdad es que no escatiman. Esas porciones generosas te dejan más que satisfecho. Tienes esa sensación de que realmente valió la pena cada bocado, ya sabes, ese momento en el que tu estómago y tu paladar están en perfecto acuerdo. Además, el servicio fue de 10. La rapidez y la atención hicieron que la experiencia fuera aún más agradable. No hubo ni un momento en que me sintiera desatendido.
Ya estoy contando los días para volver y repetir platos que ya me hicieron salivar solo de pensarlo. También tengo la curiosidad de probar otros nuevos, porque la carta está llena de sorpresas. Este sitio se ha convertido en uno de mis favoritos en Sevilla, ¡y no es para menos!
Ahora, sobre tu pregunta de los mariscos, la verdad es que no tengo esa info en particular. Pero con el nivel de cocina que tienen, estoy segura de que ofrecen algo en el menú. Lo mejor es que te des una vuelta y lo compruebes tú mismo. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!








