La Chalá

La Chalá

La Chalá, ubicado en Pl. Prta Real, 6, Casco Antiguo, 41002 Sevilla, es el lugar ideal para quienes buscan una experiencia culinaria andaluza con un toque de fusión. Su ambiente desenfadado y colorido invita a relajarse mientras disfrutas de su amplia variedad de tapas, destacando las croquetas y la tarta que son verdaderamente irresistibles. Con una calificación de 4.3 en Restaurant Guru y más de 3,400 reseñas, no es de extrañar que se sitúe entre los mejores restaurantes de la ciudad.

Si quieres una cita con la buena comida, este restaurante es fácil de localizar y tiene una capacidad acogedora para unas 40 personas. Su salón interior y su terraza son perfectos tanto para un almuerzo casual como para una cena con amigos. No olvides explorar su menú lleno de platos que mezclan lo mejor de la cocina mediterránea. ¡Haz tu reserva y prepárate para disfrutar de una verdadera fiesta gastronómica en La Chalá!

La Chalá

Restaurante andaluz
⭐4,3
1.972Reseñas
Fotos
Pl. Prta Real, 6, Casco Antiguo, 41002 Sevilla
954 90 30 91

Horarios La Chalá

DíaHora
lunes13:00–16:00, 20:30–24:00
martes13:00–16:00, 20:30–24:00
miércoles13:00–16:00, 20:30–24:00
jueves13:00–16:00, 20:30–24:00
viernes13:00–16:00, 20:30–24:00
sábado13:00–16:00, 20:30–24:00
domingo13:00–16:00, 20:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Chalá

Dónde se encuentra La Chalá

¡Hey, amigos! ¿Buscando un lugar chido para cenar en Sevilla? Pues, La Chalá es una de esas opciones que tenéis que considerar. Este restaurante andaluz está en Pl. Prta Real, 6, Casco Antiguo, y aunque tuvo sus altos y bajos, vale la pena hablar de él. En nuestra última visita, la comida estaba bastante rica. Los nachos y la pastela sorprendieron gratamente, pero el arroz negro estuvo un poco flojo. Ah, y la ensaladilla también pasó la prueba. Sin embargo, el servicio dejó mucho que desear, ya que los camareros parecían algo desinteresados y, sinceramente, un poco malhumorados. ¡Menudo clima para cenar con el frío de diciembre!

La location es un gran punto a favor, ya que está justo en el corazón de Sevilla. El ambiente tiene su rollo, pero en días fríos, tener una mesa al lado de la puerta puede no ser la mejor idea, ya sabéis. Hablando en términos de precios, se sitúa un poco encima de otros bares similares, rondando entre 10-20 € por persona, aunque no alcanzan la calidad que esperas. Sin duda, hay que tener en cuenta que las mesas en la plaza son bien agradables en buen tiempo, y es un sitio que normalmente se llena, así que reservar no está de más.

Pero dejando atrás las quejas, hay que reconocer que otros que han ido han tenido experiencias increíbles. Se habla de una carta de tapas y platos con un giro que ha encantado a muchos. Especialmente el martini de salmorejo y las croquetas cremosas son de los platos más repetidos entre los elogios. Y no olvidemos el serranito roll, que parece ser un auténtico acierto, junto con la tarta de queso que muchos describen como una maravilla. Así que, si te dejas espacio para el postre, seguramente no te arrepentirás.

En resumen, La Chalá es un sitio agradable para cenar, sobre todo si tienes seres queridos a tu lado. Tal vez no siempre tenga el mejor servicio, pero cada visita promete ser una experiencia distinta. Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra La Chalá?, ya sabes: Pl. Prta Real, 6, en el Casco Antiguo de Sevilla. ¡Anímate a probarlo!

Qué tipo de cocina ofrece La Chalá

Y, si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida con un ambiente agradable, La Chalá es definitivamente una opción que debes considerar. ***Las cinco estrellas no son solo por decoración, sino que el trato del personal es excelente y se siente esa hospitalidad andaluza que tanto nos gusta.*** Nos pasó algo curioso, llegamos a cenar bastante tarde, seguramente ya pasadas las 23:30, y pensábamos que nos íbamos a quedar sin opciones, pero ¡ni por asomo! Nos atendieron genial y la cocina aún estaba abierta hasta la medianoche. Así que ya sabes, si te atrapa el hambre a última hora, ¡no dudes en hacer una parada ahí!

Lo mejor de todo fue pedir para compartir. Cada plato que probamos estaba riquísimo, pero el tomate relleno de atún fue un verdadero descubrimiento. También la ensaladilla con su cebolla y salsa estaba increíble, ¡acuérdate de pedirla! Y si decides optar por un wok, prepárate porque, la combinación es bastante contundente; puede ser un plato para uno solo o para compartir. La terraza exterior también es un punto a favor, porque si tienes buen tiempo, el combo de buena comida y aire fresco es una delicia.

Por otro lado, aunque algunas opiniones son mixtas, que es normal, hay que reconocer que las croquetas de gambas al ajillo son un must, y también deberías probar la ensaladilla de pollo. Son buenos precios, en torno a 10-20 € por persona, así que, por lo que recibes, ¡la calidad-precio es genial! En resumen, la cocina de La Chalá ofrece un estilo fresco y sabroso, con toques andaluces que te harán sentir como en casa. Así que, si tienes la oportunidad de ir, ¡no te lo pienses dos veces!

Cuál es la dirección exacta de La Chalá en Sevilla

Y mira, después de haber estado en el concertazo de AC/DC, no se nos ocurrió mejor idea que hacer una parada en La Chalá para probar la comida andaluza. ¡Qué acierto! El primer día llegamos y ya había un ambiente animadísimo. Aunque estaba lleno, el trato que recibimos fue de 10, siempre con una sonrisa. Pedimos de todo un poco y, la verdad, fue una explosión de sabores. La burratina, que estaba simplemente espectacular, y la pastela marroquí fueron solo el comienzo. No puedo dejar de mencionar las albóndigas de choco y ese tiramisú que hasta me hizo pensar en repetir, lo cual hice al día siguiente.

En nuestra segunda visita, nos lanzamos por unos triquinis de salmón y un arroz de choco. Y, claro, volvimos a caer en la tentación de la burratina y el tiramisú. Todo lo que probamos estuvo a la altura, y eso que los precios eran bastante razonables, entre 20 y 30 € por persona. De verdad, si vuelves a Sevilla, este lugar es un MUST.

Lo que más me impresionó fue el servicio. En una de las ocasiones, nos confundimos al reservar y éramos un par de personas más de las que esperaba. En un santiamén, ¡los chicos de La Chalá hicieron espacio para todos! A veces, los pequeños errores crean grandes momentos y aquí se notó un compromiso con la satisfacción del cliente. El ambiente es acogedor, las mesas altas tienen su encanto y, sobre todo, el trato que nos dio Álvaro fue de lo más especial.

Para que no te pierdas, La Chalá está justo en Pl. Prta Real, 6, en el Casco Antiguo de Sevilla. Así que, ya sabes, si te pones a conocer la ciudad, este restaurante debería estar en tu lista. ¡Nosotros ya estamos deseando volver!

Qué platos destacan en el menú de La Chalá

Y ya que estamos hablando de La Chalá, ¡vamos a profundizar! Este restaurante andaluz en Pl. Prta Real, 6 nos dejó con una experiencia increíble. La comida, ¡vaya que estuvo buena! Comimos un arroz negro que estaba para chuparse los dedos, además de una alcachofa y sardinas que disfrutamos a tope. Debo mencionar que el arroz es obra de Álvaro, así que si lo ves por ahí, ¡dile que le aplaudo! Con un precio que ronda entre los 30 y 40 euros por persona, vale la pena cada céntimo. De hecho, calificamos la comida y el servicio con un 5 estrellas; solo el ambiente se quedó en un 4, pero eso no le quita puntos a la experiencia.

Por otro lado, no todo es color de rosa. Escuché también críticas no tan amistosas. Un grupo de amigos se fue con la sensación de que les estaban tomando el pelo. Según ellos, la comida no estaba mala, pero las porciones eran demasiado pequeñas, y lo de los precios confusos en la carta… ¡para llorar! Imagínate que al pedir, un camarero viene con la noticia de que los precios son solo para tapas y que si quieres un plato entero, ¡hay que multiplicar por dos! Eso suena a una falta de respeto total a los clientes. Además, habían detalles en la limpieza y ambiente que no ayudaban, como el baño que claramente no estaba siendo tratado con el cuidado que merece. Un servicio muy por debajo de lo que esperaban, así que a ese lugar ni de coña.

También oí a algunos que, aunque inicialmente tenían un poco de escepticismo, quedaron gratamente sorprendidos. Había una ensaladilla de brócoli y una pastela marroquí que parecía ser un acierto, aunque la presentación era más que notable y, a precios más altos, el total para tres personas fue muy justo. Parecía que se podía disfrutar más en la terraza, siempre que uno tenga el cuidado de elegir una mesa bajo una sombrilla. Entre la buena atención del personal y el ambiente de la plaza, con sus arbolitos… olvídate, podría volver.

Ahora bien, si te preguntas por los platos que realmente destacan en el menú de La Chalá, sin duda el arroz negro tiene que estar en tu lista, junto con la sardina y la alcachofa que parece haber dejado a muchos encantados. Si te atreves a probar algo diferente, la pastela marroquí también tiene buena fama. Así que, ya sabes, ¡tienes opciones para todos los gustos!

Cómo es el ambiente en La Chalá

Y mira, no te voy a mentir, no todas las experiencias en La Chalá son para escribir un poema. Hay quienes se han llevado una gran decepción, sobre todo cuando pides algo que no debería picar y resulta que es como si te hubieran echado medio bote de pimiento. ¡La última vez que estuve allí, una amiga lo pasó fatal con un plato picante que ni en sueños debería haberlo tenido! Y yo, después de comer, estuve mal el resto del día. Así que, si buscas algo tranquilo y sabrosito, tal vez mejor dale una vuelta de 5-6 minutos y ve a otro sitio que tiene más que ofrecer.

Pero no todo es tan negativo, ¿eh? Por ejemplo, hay quienes han disfrutado de la experiencia, como la vez que estuve con unos amigos en esa bonita plaza. Tienen un local muy agradable, con mesas en el exterior que tienen ese ambiente soleado perfecto. Pedimos el serranito roll y el arroz negro, y, sinceramente, ¡fueron un acierto total! La presentación era elegante y el servicio de la camarera era de lo más encantadora, aunque la mareamos un poco al movernos de mesa para buscar el calorcito de la estufa. La buena comida, el ambiente y un trato tan amable hacen que merezca la pena volver si se tiene la oportunidad.

También en otra ocasión pedí, y esto es un must, la ensaladilla de pollo y estaba increíble. Hablando de eso, la calidad de los platos generalmente es muy buena, aunque hay quien siente que a veces se pasan con los precios. Aunque, para ser justos, la presentación de los platos y el servicio tienen un nivel alto que compensa un poco. Si te sumerges en la carta, no te quedas corto con un buen salmorejo de remolacha o unas croquetas de gambas al ajillo.

En cuanto al ambiente de La Chalá, es realmente acogedor. Imagina disfrutar de una comida exquisitos entre amigos o en pareja, en una plaza soleada que invita a relajarse. Los camareros son rápidos y agradables, lo que hace que todo fluya bien. Cada vez que vuelvo, me sorprenden con nuevos platos de la carta y siempre hay algo rico que probar, así que, si bien puede haber sorpresas, el buen rollo en el ambiente compensa mucho. ¡Vale la pena disfrutarlo!

Cuál es la capacidad del restaurante

Claro, sigamos con la recomendación de La Chalá. La verdad es que este lugar se siente como un pequeño refugio en Plaza Prta Real, ideal para los días cálidos de verano. Imagina disfrutar de una buena cena mientras te sientas en una terraza agradable y tranquila, alejado del bullicio habitual de la ciudad. ¡El ambiente es perfecto! Si buscas un sitio para relajarte y comer bien, este es el lugar.

Y hablemos de la comida. No puedo dejar de mencionar la burrata con inyección de pesto, que fue un verdadero hallazgo. Ese plato nos sorprendió a todos y se convirtió en uno de nuestros favoritos. Además, la hamburguesa que pedimos, aunque llegó un poco cruda al principio, el servicio fue tan amable que la volvieron a cocinar al instante. Esas cosas marcan la diferencia, ¿no? Por cierto, los precios son súper razonables; puedes comer entre 10 y 20 euros por persona, lo cual es un chollo considerando la calidad de la comida.

Y si buscas algo para el brunch, aquí también destacan. Las albóndigas de choco y la ensaladilla de pollo son simplemente imprescindibles. Yo estuve allí con una amiga que quedó encantada con el arroz con verduras estilo wok. Todo estaba delicioso y el servicio fue bastante rápido. De verdad, me esperaba menos gente un lunes, pero empezó a llenarse rápidamente, lo que solo confirma que La Chalá se está convirtiendo en un sitio popular, ¡y con razón!

En cuanto a la capacidad del restaurante, parece que tiene un ambiente versátil. Puedes sentarte tanto en su comedor interior como en su patio o terraza exterior, y hay espacio para grupos de distintos tamaños. Así que si buscas un sitio donde disfrutar con amigos o una cena romántica, aquí tienes espacio para todos. ¡Sin duda, volveremos a probar más platos de su carta!

Es necesario hacer una reserva para comer en La Chalá

Y, la verdad, si estás pensando en ir a La Chalá, ni se te ocurra pensarlo dos veces. Este restaurante andaluz es simplemente supeeeeer bueno y original. Si te gusta el buen comer, aquí lo vas a disfrutar a tope. Imagínate, durante una semana estuve en Sevilla por trabajo y cada día terminaba cenando ahí. No solo la comida es un 10, sino que los camareros son muy majos y te hacen sentir como en casa, algo que se agradece en una ciudad tan hermosa. No hay quien no se rinda ante la ensaladilla amelia con queso ahumado. ¡Un auténtico manjar! ❤️ Super recomendable, la verdad.

Y no te creas que solo eso. Este sitio es un espectáculo para los sentidos. La comida, además de estar buenísima, tiene un toque de arte que la hace aún más especial. Y luego están los postres caseros... ¡Ay, esos postres! Vas a querer repetir una y otra vez, te lo aseguro. Si tienes la suerte de que te atienda el mismo personal que a mí, te harán recomendaciones que son exactamente lo que necesitas. El ambiente es encantador, y te aseguro que no es fácil encontrar algo así en Sevilla. Todo se siente sincronizado: comida - servicio - ambiente, un combo perfecto.

Ahora, no todo fue perfecto; hay que ser justos. Pedimos algunas croquetas XL que estaban de lujo, y la pastela marroquí también me sorprendió mucho por la salsa que la acompañaba. Pero, en el bowl de arroz sí que noté que estaba un poco duro y no me convenció del todo. Sin embargo, los sushi de salmón crujiente fueron un descubrimiento. Y, claro, la amabilidad del camarero hizo que la velada fuese linda, así que al final de cuenta, todo fue una buena experiencia.

Ahora, respecto a si es necesario hacer una reserva para comer en La Chalá, bueno, es un lugar muy popular y como la comida es tan buena, a veces se llena. Así que, si realmente quieres asegurarte una mesa y disfrutar de todo esto, mejor reserva. Así evitas sorpresas y puedes disfrutar de una noche genial sin preocupaciones. ¡Ya me contarás cómo te va!

Fotografías La Chalá

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