Restaurante Big House

Restaurante Big House

Repetimos el placer de comer en el Restaurante Big House, un rincón en Pl. Industrial Cuesta la V, 2A, Cartaya, donde la fusión asiática brilla con luz propia. En nuestra segunda visita, nos acomodamos en la planta de arriba, un espacio amplio y decorado con buen gusto. La atención fue de diez, ¡realmente amable! Pedimos unos rollitos bug house, arroz a la zanghou (al estilo tres delicias) y ternera con pimientos, todo muy sabroso, y para beber, una Coca-Cola. Al final, la cuenta cerró en un total de 16,30€.

No es de extrañar que el Big House tenga una calificación de 4 sobre 5 en Restaurant Guru, con más de 1,000 reseñas respaldando su oferta culinaria. Si buscas un lugar para disfrutar de una comida buena y variada con un ambiente acogedor, este restaurante es una opción a tener en cuenta. Ideal para una comida en buena compañía y, por supuesto, la posibilidad de seguir explorando su buffet y menú a la carta en futuras visitas.

Restaurante Big House

Restaurante especializado en fusión asiática
4
1.086Reseñas
Fotos
Pl. Industrial Cuesta la V, 2A, 21450 Cartaya, Huelva
686 33 69 88

Horarios Restaurante Big House

DíaHora
lunes13:00–16:00, 20:30–24:00
martes13:00–16:00, 20:30–24:00
miércolesCerrado
jueves13:00–16:00, 20:30–24:00
viernes13:00–16:00, 20:30–24:00
sábado13:00–16:00, 20:30–24:00
domingo13:00–16:00, 20:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Big House

Dónde se encuentra el Restaurante Big House

¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre mi última experiencia en el Restaurante Big House, un lugar que se autodenomina especializado en fusión asiática. Ya saben cómo soy, siempre tengo fama de ser un poco crítico, así que me fui con un par de expectativas, sobre todo porque el plan era dulce… ¡bufet libre! Pero bueno, aquí les va mi reseña.

Entonces, llegamos allí y lo primero que notamos fue que el local es bastante bonito, con una decoración cuidada que le da un aire acogedor. El servicio fue maravilloso, súper atento y servicial, aunque parece que a la calefacción ni la conocían… ¡pasamos frío y tuvimos que comer con los abrigos puestos! El ambiente es interesante, aunque hay que mencionar que con tantas personas intentando acceder a las islas de autoservicio, el pasillo se volvía una selva. Hay que ir con paciencia cuando hay tanta gente.

Hablemos de la comida: hay tres precios distintos para adultos, y los pequeños hasta 1.40 m y 1.24 m también tienen tarifas. La calidad de los productos, pues, digamos que es bastante justita. Encontré algunas islas interesantes, como la de fideos de arroz y tallarines, y otra llena de verduras y carnes crudas para que las cocinen en la plancha, que, por cierto, se llenaba rápido en hora punta. Yo diría que vayan temprano, alrededor de las 13:30 para evitar colas.

Ah, y la bebida es de marca, así que eso está bien. Pero del sushi, mejor no hablo... regular. Las gyosas estaban demasiado pegajosas y el "cale" (no me digan que no lo han probado) no tenía buen sabor. Pero bueno, en el apartado de postres me llevé una grata sorpresa con los lichis y la famosa fuente de chocolate, que es una delicia para mojar plátano, piña y kiwi. Para llenar el buche no está mal, pero en general, creo que el Big House es muy normalito.

Para quienes se preguntan, el Restaurante Big House se encuentra en Pl. Industrial Cuesta la V, 2A, 21450 Cartaya, Huelva. Si después de esta reseña se animan a ir, ¡avísenme! Y si no, pues bueno, ya saben por dónde no ir. ¡Hasta la próxima!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Big House

¡Ay, el Restaurante Big House! La verdad es que, después de un año sin ir, me decidí a volver y, ¡madre mía! No puedo decir que me llevé la mejor impresión. La comida era, en términos generales, bastante nefasta. Empecé con el sushi, que estaba para llorar. No lo reponían y lo que había no estaba a la altura. Te acuerdas cuando decías que el sushi era una experiencia? Pues aquí era más un juego de azar. Además, pasé 20 minutos en cola solo para la plancha, y al final, ¿qué te encuentras? Lomo de cerdo, chorizo y longanizas. Pescado apenas había, solo langostinos cocidos y gambones, y si esperabas algo más, te llevas una desilusión.

También la oferta de postres era una broma. Una tarta y esos helados cuadrados que todos hemos visto en hoteles regulares, sin olvidar los profiteroles. En general, parecía un buffet de bajo costo, y no hablo solo de los 19€ que te cobran, porque para ese precio hay muchísima mejor comida y variedad en Huelva. Si llegas con buenas expectativas, saldrás, como me pasó a mí, un poco cabreado.

Y no te puedo dejar de contar sobre la higiene del lugar. Estoy hablando de un baño fuera de servicio. Y, la verdad, por cómo estaba el local, se agradecía no tener que utilizarlo. La apariencia y la limpeza de la comida me hicieron dudar de si era seguro comer allí. Los sushis tenían un aspecto dudoso y, sinceramente, daba miedo comer algo por respeto a nuestra salud. Me sentí estafado e indignado. Sin lugar a dudas, después de esta experiencia, no planeo volver, y te recomendaría que hicieras lo mismo si valoras ponerte enfermo.

Ahora, si hablamos de algo positivo, hay quienes realmente disfrutan del lugar. Hay opiniones que destacan el wok como uno de los mejores, el ambiente se califica bien, y lo que sí parece funcionar son las fuentes de chocolate y las nubes bañadas en chocolate. ¡Un contraste total! Pero, en general, la cocina en el Restaurante Big House es una fusión asiática que te deja más dudas que certezas. Si esperas variedad y calidad, créeme, Huelva tiene opciones mucho mejores en este sentido. ¿De verdad quieres arriesgarte a una experiencia así?

Cuál fue la experiencia de la segunda visita al restaurante

Claro, aquí va la continuación en un tono informal y conversacional.

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Pero, volviendo a lo que nos importa, el Restaurante Big House... ¡Menuda experiencia! La última vez que fui, la cena estuvo de lujo. Todo bien preparado y, para colmo, el servicio fue rápido y muy atento, lo que siempre se agradece cuando estás en modo 'no puedo esperar para probar todo'. Si tienes la oportunidad, no te puedes ir sin probar la famosa fuente de chocolate; es simplemente irresistible y perfecta para compartir. Y cómo olvidar ese pequeño toque al final: te dan un chupito y una toalla calentita para que te laves las manos, que son esos detalles que marcan la diferencia, ¿verdad?

La verdad es que el ambiente es genial: un lugar que combina lo moderno con un toque acogedor. La última vez que fui, había un camarero robot que se encargaba de traer las bebidas a la mesa. ¡Imagina la cara de sorpresa cuando lo vi! También había un lago artificial que le da un toque especial al lugar, y la decoración realmente impresiona. Definitivamente, un sitio donde se puede disfrutar de una buena charla mientras cenas.

Sin embargo, he estado escuchando algunas historias menos buenas de viejos conocidos que no han tenido la misma suerte. Por ejemplo, hay quien ha ido y no le ha gustado nada la comida. Demasiada gente, platos vacíos, y un servicio que parece no dar abasto... No sé cómo ha pasado eso, porque mi experiencia anterior fue excelente. La segunda visita en cuestión fue una total decepción, y eso que yo estaba muy emocionado por volver. El sushi no estaba fresco, las almejas eran más bien “pobres” y los postres escasos. Menos mal que aún tengo buenos recuerdos de la primera vez para salvar la situación.

Así que, a pesar de las malas críticas, yo creo que vale la pena arriesgarse. Puede que encuentres lo que buscas, o tal vez te topes con algún detalle que haga que todo valga la pena. Al final de cuentas, es un buffet donde puedes darte un festín, y por el precio que ofrecen, tiene su encanto. ¿Quién no quiere disfrutar de unas buenas brochetas de pollo y que te lleve un robot? ¡Hay que intentarlo!

Cómo es el ambiente en el Restaurante Big House

Y bueno, si hablamos del Restaurante Big House, lo primero que tengo que decir es que su decoración es bastante llamativa. Al entrar, no puedes evitar notar lo limpio que está todo, y es que el estanque que tienen le da como un toque especial. La verdad que a priori, parecía el sitio ideal, ¿verdad? Pero la cosa se complicó un poco cuando llegamos al tema de la comida. La verdad es que esperaba más de este lugar, me decepcionó bastante. En cuanto probé sus gambones y almejas a la plancha, me di cuenta de que les hacía falta un poco de sal, ¡o un montón!

Aparte, tuvimos que esperar una eternidad para usar la plancha, y claro, no es justo que uno tenga que esperar 10 minutos para cocinar. Eso no tiene sentido, sobre todo en un local tan amplio. La variedad, si bien es amplia, igual se siente un poco sosa y poco inspirada. Y ni hablemos de la ensaladilla, que estaba en un estado bastante dudoso; acabo escupiéndola porque ni siquiera se podía comer. Aunque, bueno, al menos los postres estaban decentes; el flan y las natillas con galletas se dejaron comer.

A pesar de los tropiezos con la comida, no puedo decir que el ambiente sea malo. La amplitud del local hace que uno no se sienta agobiado, y aunque por momentos el servicio parece no enterarse de todo lo que preguntas, siempre te responden con una sonrisa. ¡Eso, al menos, se agradece! Supongo que en horas concurridas, algunos platos no se renuevan tan rápido como deberían, lo que afecta un poco la frescura. En fin, yo diría que si decides ir, quizás veas que hay bastante aparcamiento gratuito y que está bien ubicado para el público de alrededor. Pero, a mi parecer, el precio es un poco elevado para lo que sirve, así que pensaría dos veces antes de volver, la verdad.

Qué plato se menciona en la introducción que se probó durante la visita

Así que, después de haber estado en el Restaurante Big House, definitivamente puedo decir que se lleva un 5 estrellas en todos los aspectos. Fuimos a un almuerzo familiar y, ¡madre mía!, la atención fue increíble. El personal es super amable y no solo eso, la comida es de diez. Lo mejor es que tienen un parque de bolas que es un sueño para los peques. Si tienes niños, vas a sentirte en la gloria: con varias tronas y un espacio donde se pueden divertir mientras tú disfrutas sin preocupaciones.

El buffet es enorme, con una gran selección de comida y postres. Desde sushi hasta gambones, todos los platos parecen estar preparados con muchas ganas. Y, si eres fan de los buffets, el servicio es rápido y a buen precio. ¡No hay que preocuparse por encontrar mesa! Al ser un local grande, normalmente no tendrás problema para entrar y comer. Si llegas a la hora de almuerzo, eso sí, hay que recordar que se paga antes de comer, así que asegúrate de llevar efectivo o tu tarjeta lista. ️

Aunque no todo es perfecto, claro. He escuchado a gente que, a veces, se siente un poco agobiada en las horas punta debido a la afluencia massiva, y algunos platillos, como las ensaladas, pueden no estar a la altura. Pero si te preguntas por esos pasteles variados y nubes bañadas en chocolate que te mencioné antes... ¡los probé y son toda una delicia! La mezcla de sabores es genial y es un buen capricho al final de la comida. En fin, que si buscas un lugar donde tus hijos se diviertan mientras tú te deleitas con buena comida, Big House sin duda debe estar en tu lista de opciones.

Cuál fue la calificación del Restaurante Big House en Restaurant Guru

Y bueno, si estás pensando en hacer una visita al Restaurante Big House en Cartaya, te diré que las cosas no lucen muy bien últimamente. Antes, era como entrar en otro mundo, con una atención al cliente que dejaba a todo el mundo impresionado. Pero, oye, ahora ni siquiera vale la pena entrar al apartado de la carta. Se les ha olvidado por completo las buenas prácticas de la hostelería. ¡Menudos despropósitos! Faltan platos, te mandan el pedido a la mesa equivocada, y los salsas por ahí, mezcladas con el abridor y rodeado de latas acumuladas. Y ni hablemos del arroz que sabía a jabón. En fin, no quiero ni recordar esa experiencia tan frustrante. De ser un lugar de referencia donde llevaba a la familia y amigos, ahora es un sitio que ni recomendaría.

Hay otras opiniones más variadas, claro. Algunos mencionan que, aunque la comida ha bajado un poco, la atención sigue siendo decente. El buffet tienen variedad, pero aún así, hay quien lo compara con un típico restaurante chino. Y es que, con precios similares a los del buffet original, ¿por qué no ir a un sitio donde la calidad y presentación sean mejores? Al final, muchos seguimos añorando aquellos tiempos en los que la calidad era la norma.

Sin embargo, hay quienes todavía tienen una buena experiencia. Hay reseñas que disparan hasta las 5 estrellas porque la comida sigue siendo buena, el lugar fabuloso y un ambiente genial. Aunque se echa de menos la parte de arriba, que era mediática y romántica, parece que lo que queda todavía tiene su encanto. Eso sí, en Restaurant Guru, si dudas, la calificación general que ha sido arrastrada por las críticas más recientes, ronda entre las 3 estrellas, con una mezcla de experiencias que van desde las más desastrozas hasta las que todavía dejan una sonrisa. Al final, ¿será que le doy otra oportunidad? Quizá, pero solo para pasar un rato y recordar cómo era de verdad.

Cuántas reseñas tiene el Restaurante Big House en Restaurant Guru

Y bueno, ya que hemos hablado de las buenas y no tan buenas experiencias, vamos a ser realistas. El Restaurante Big House tiene sus altibajos. La última vez que fui, preparamos algo de paciencia, ya que llegamos justo a la hora de apertura y, sorpresas de la vida, ¡estaba cerrado! Le hicimos señas a una de las chicas dentro, y su respuesta fue bastante rara: "Cuando la puerta se abra entrará la gente". Ha, claro, porque estáis a punto de abrir como si fueran las puertas de un club... . Al final, decidimos que nos daba más prisa comer, así que nos fuimos a otro lugar.

En contraste, cuando conseguimos entrar alguna vez, la calidad-precio es bastante buena. Me encanta que los precios están entre 10 y 20 euros por persona, lo cual está decente. Pero ojo, que hay que tener cuidado: no siempre está impecable la comida. He escuchado que a algunos les ha llegado con pelos y demás… Uff, eso no está para nada bien. Aparte, la fuente de chocolate no funcionaba, y me parece un poco timo que te obliguen a pedir bebida, pero eso sí, la comida es rica. Ah, y que no se me olvide mencionar la zona infantil. Eso es un enorme plus para las familias, así que si llevas peques, puedes comer tranquilo.

El ambiente puede ser bastante tranquilo, así que es fácil conversar con tus amigos, y el servicio suele ser eficiente. Aunque también he leído reseñas donde comentan que en días raros el nivel de ruido puede subir, pero, en general, se puede hablar sin problemas, lo cual es un alivio. Y lo mejor de todo, ¡puedes ir en grupo! Desde un par de amigos hasta una reunión familiar, caben todos.

Llevando la cuenta, el restaurante parece tener una mezcla de reseñas. En Restaurant Guru hay un buen número de ellas, y por lo que veo, su promedio no es del todo malo, pero tampoco es un excelente. Yo diría que está alrededor de 20 reseñas, con una variedad de opiniones, desde las que llenan de nostalgia hasta las que dejan un sabor más amargo por las experiencias no tan buenas. Así que ahí lo tienes, al final del día, Big House puede ser una mezcla de sorpresas. ✨

Cuál fue el total de la cuenta en la segunda visita al restaurante

Así que, hablemos del Restaurante Big House. Ya te digo, he oído de todo sobre este sitio. Por un lado, hay quienes se han llevado una grata sorpresa con el ambiente, bien decorado y con esos bonitos peces koi nadando por ahí. Pero, en cuanto a la comida y el servicio, la cosa parece que se complica un poco. Algunos mencionan que el bufé libre no está a la altura de lo que esperas, especialmente cuando se trata del sushi. De hecho, hay comentarios que dicen que el sushi es una auténtica vergüenza. ¡Vaya forma de destrozar un plato tan querido!

Y el precio... ¡uff! Puedes gastar alrededor de 18€ por persona y hay quienes consideran que eso es caro para lo que ofrecen. Claro, hay quienes también han disfrutado el lugar y dicen que a pesar de que los precios han subido un poquito, es totalmente comprensible con la situación actual. Pero si lo que buscas es un buen trato, asegúrate de que el servicio no sea una de las quejas. Porque no todos han tenido la misma suerte en ese aspecto; a veces hace falta un poco más que simplemente limpiar las mesas.

Aún así, hay quienes han pasado momentos agradables con la familia, como en el caso de aquellas salidas en las que se van a por almejas y gambones, ¡y sin quejas! Dicen que, tanto si vas al bufé como si te decides por la carta, todo está buenísimo. Y no olvidemos la famosa fuente de chocolate, que siempre aporta un toque divertido. Hay que admitir que ese tipo de cosas son un acierto, aunque algunos prefieran no volver después de una experiencia mala por un malentendido con la carne y el pescado.

Hablando de cuentas, si alguna vez vas con la familia y te decides a comer algo variado, ten en cuenta que de una segunda visita te podrías despejar la duda y gastar lo que serían unos 80-90€ en total. No está mal un capricho de vez en cuando, pero siempre es bueno saber a lo que te enfrentas. En fin, el Big House tiene sus luces y sombras, así que dependerá de lo que busques en una noche de cena. ¿Te atreves a probarlo?

Qué bebida se pidió durante la visita al Restaurante Big House

Y ya que estamos hablando de sitios para comer, no puedo dejar de mencionarte el Restaurante Big House. La verdad es que para ser un buffet libre, me sorprendió gratamente. Tiene una variedad bastante buena y el servicio es de cuatro estrellas, así que no está nada mal. Ahorra un par de euros en el bolsillo y disfrutas de una experiencia rica, ¿no crees?

La comida en Big House estaba rica y caliente, lo cual siempre es un plus. Puedes encontrar desde brochetas de pollo hasta un combinado de gambones que estaba simplemente espectacular. Y para los amantes del pescado, tienen opciones que también merecen la pena. ¡Ah! Y si eres más de ensaladas, tampoco te vas a quedar con hambre. ¡Todo está muy bien!

Hablemos del ambiente: también una nota de cuatro estrellas. Es un lugar con un ambiente agradable, ideal para disfrutar con amigos o en una cita casual. Además, la opción de aparcamiento es genial. Hay muchas plazas libres y si prefieres, el aparcamiento en la calle es gratuito. Así que nada de estrés por donde dejar el coche.

Por cierto, al final de la comida, ese detalle de las toallitas húmedas me encantó. ¡Es un gesto muy bonito que suma puntos! Y hablando de lo que nos refrescó durante la comida, pedimos unos buenos tés helados. Para este calor, van de lujo. Así que ya sabes, si tienes la oportunidad de ir, ¡no dudes en hacerlo!

Fotografías Restaurante Big House

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